GRUPO DE ESTUDIO POR WHATSAPP
Por Kabbalah y Torah en Expansión
El concepto principal de Simjat Torá
es la ‘Simjá’ (“alegría”), como lo indica el nombre de la Festividad. Es de
este día especial de donde obtenemos toda nuestra felicidad para el resto del
año. Si bien es cierto que todas las Festividades, en cierta medida, están
asociadas con la Simjá, especialmente Sukkot, que se llama ‘ZEMÁN SIMJATENU’ (“el
tiempo de nuestra alegría”), Simjat Torá trae consigo un aspecto de Simjá que
es mayor que el de otras Festividades y es la culminación de la Simjá de Sukkot.
¿Cuál es la fuente de la alegría en
Simjat Torá y qué la distingue de la felicidad que experimentamos en otras Festividades?
En el Zóhar, Parashá Pinejás, se dice que es costumbre que Simjat Torá sea un
día de alegría y felicidad. Esto diferencia a Simjat Torá de los días de Sukkot,
que se caracterizan por la alegría asociada con la cosecha de trigo, mientras
que la euforia de Simjat Torá se considera “costumbre”, proveniente de un lugar
más allá de la naturaleza y la cosecha.
Quizás se podría decir que la
alegría de Simjat Torá proviene de la lectura de la Torá. Sin embargo, el gozo
que se obtiene al estudiar la Torá también es natural, más que una costumbre,
como dice el versículo (Tehil´lim 19:9): “PIKKUDÉ ADO-NAI
IÉSHARIM MESAMMEJE-LEV - Los
Preceptos de HaShem son rectos, que alegran el corazón”.
¿Quizás la felicidad de Simjat Torá
proviene del baile? El baile es el servicio divino de aceptación de la realeza
divina. El baile aumenta la alegría, pero no es la fuente original de la Simjá.
Es similar a cómo el habla proviene del intelecto y del corazón, y, al mismo
tiempo, aumenta la emoción y la comprensión. Sin embargo, no se diría que la
fuente de la emoción y la comprensión sea el habla misma, sino el intelecto y
el corazón. De igual modo, la Simjá inspira el baile, y el baile aumenta la Simjá,
pero el baile no es la fuente original de la alegría.
El punto central del servicio de
Simjat Torá son las Hakkafot, cuando damos 7 vueltas a la Torá; se dice que la
alegría en este momento es tan grande que hasta los pies se regocijan. Si el
concepto de Simjat Torá está tan estrechamente asociado con el baile, ¿por qué
leemos la Torá? La respuesta radica en que, en Simjat Torá, ‘Äm Israel’ (“El
Pueblo de Israel”) trae consigo un aspecto superior de la Torá, una alegría que
la corona desde el aspecto de Kéter.
Hay 2 maneras de entender esta Simjá.
Avraham, Itzjak, Iaäkov y todo Äm Israel, incluyendo a Mashíaj, se regocijan en
la Torá en Simjat Torá. Además, la Torá misma se regocija, porque en este día
recibe su corona, un nivel superior a la cabeza. Kéter es un poder que abarca y
rodea la Torá, y se encuentra en un nivel superior al del aprendizaje, que
penetra en la Torá y se asocia con el concepto de ‘Penimiiiut’ (“interioridad”).
Este nivel de la Torá se compara con el alimento. En relación con ello, se cita
la expresión ‘RE´É BETEJÁ’ (“ocúpate de
tu propia casa”), interpretada homiléticamente como una alusión a procurarse el
propio sustento. El sustento puede manifestarse en la forma de pan, el alimento
básico e indispensable para la vida. Sin embargo, en este nivel la Torá se
asemeja a la “carne grasa”, como en el versículo: ‘IJLÚ MASHMANNIM’ (“comed carne grasa”).
El pan representa aquello que
sostiene la existencia, mientras que la carne, y en particular la carne grasa,
simboliza abundancia, deleite y plenitud, un nivel que trasciende las
necesidades básicas. Del mismo modo, la dimensión interior de la Torá pertenece
a un plano espiritual superior al de la mera supervivencia.
No obstante, el nivel de Kéter está
por encima incluso de esa riqueza espiritual representada por la “carne grasa”;
es decir, trasciende aun el nivel más elevado de la revelación interior de la
Torá.
Se dice que Äm Israel se reunió ante
el rey Shelomó en el mes de ‘Etanim’, palabra que significa tanto fuerza como
edad. Es el séptimo mes, correspondiente al mes de Tishré. Un versículo (Tehil´lim
89:1) explica cómo ‘Etán’ también se revelará en el futuro: ‘MASKIL LE´ETÁN HAEZRAJÍ - Masquil de Etán ezraíta”, también
puede leerse como “Intelecto y fuerza resplandecerán”. La palabra ‘Ezraj’
también significa “ciudadano”. Esto significa que, en el futuro, el aspecto de
Etán resplandecerá y que cada Ben Israel se sentará en la Sukká, ya que esta
revelación está asociada con el tiempo de Sukkot, cuando HaShem resplandece en
todo Israel.
Pero, ¿acaso este aspecto de la luz no
se manifiesta ya durante la Festividad de Sukkot? La luz que se produce ahora y
durante la revelación inicial de Mashíaj es de una naturaleza que abarca y, al
mismo tiempo, se asienta en Äm Israel, aunque permanece algo oculta. La luz que
se manifestará durante ‘Tejiiiat HamMetim’ (“La Resurrección de los Muertos”),
el tiempo de la recompensa final, será una luz que se revelará abiertamente.
¿Por qué el resplandor durante ‘Tejiiiat
HamMetim’ es diferente del resplandor que ocurre ahora durante Sukkot? ‘Tejiiiat
HamMetim’ será un tiempo más refinado, cuando el cuerpo ya no dependerá de
comer ni beber. ¿Cómo es posible que los cuerpos no necesiten comida ni bebida
si son los mismos cuerpos que existían antes? Según el tratado Sanhedrín, los
cuerpos serán curados de sus defectos y alcanzarán un estado de plenitud donde
serán más fuertes que antes. Si los cuerpos serán más fuertes, parecería aún
más probable que necesiten sustento. Se dice que los cuerpos estarán al mismo
nivel que el cuerpo de Adam. Entonces, ¿por qué Adam necesitaba comer (es
decir, HaShem le dio permiso para el fruto de cualquier árbol menos uno) y
estos cuerpos no necesitarán comida? Cuando Moshé ascendió a la montaña durante
40 días, no comió ni bebió. Se dice que sufrió por esto, a pesar de que se
comunicaba directamente con HaShem. Esto implica que existe la necesidad de
alimento, incluso cuando se alcanzan elevados niveles espirituales. Pero,
durante ‘Tejiiiat HamMetim’, no habrá sufrimiento físico ni hambre, porque HaShem
ha prometido (Ieshaäiahu 25:8): ‘UMAJÁ ADO-NAI
ELO-HIM DIMÄ MEÄL
KOL-PANIM - “Y HaShem Di-s enjugará las
lágrimas de todo rostro”.
Comer y beber existen en planos
espirituales muy elevados. Según el Zóhar, el versículo (Shir HaShirim 5:1): “AJALTI IAÄRÍ
ÏM-DIVSHÍ’ (“Comí la colmena con la miel”) se refiere a la lectura del
Shemá (es decir, la miel) y las bendiciones antes del Shemá (es decir, la
colmena). La recitación del Shemá y las bendiciones proporcionan algo parecido
al sustento en los planos superiores. Los ‘Korbanot’ (“sacrificios”) son una
forma en que Äm Israel “alimenta” a HaShem, en el nivel en el que se puede
decir que HaShem recibe desde abajo. Lo que ocurre allí es similar a la forma
en que comer, a nivel humano, conecta el alma y el cuerpo. HaShem llena la
Creación cuando es “nutrido” por los sacrificios.
Durante el ‘Galut’ (“exilio”),
cuando no tenemos medios para hacer sacrificios, nuestro alimento es la ‘Tefil´lá’
(“oración”). Aunque su esencia trasciende el comer y el beber, incluso el
alimento espiritual, en niveles infinitos donde no hay ‘Hester Panim’ (“ocultamiento
de la Divinidad”), se sigue recibiendo nutrición a través de la Tefil´lá y los Korbanot.
Esto no es como el cuerpo y el alma, que requieren alimento y bebida de una
fuente superior; estos niveles dan y reciben nutrición desde abajo. La conexión
creada por esta nutrición es como la conexión entre la esencia y el poder del
alma. Estos poderes, como la vista y el oído, son independientes de la esencia
del alma, la cual, al conectarse con estos poderes, los activa. El alimento
espiritual puede conectar a HaShem con el mundo, aunque la esencia de HaShem y
el mundo están más distantes que el cuerpo y el alma, que requieren
constantemente alimento físico.
Aunque en niveles infinitos se puede
decir que HaShem da y recibe alimento, hay un nivel superior, Kéter, donde la ‘Or
En Sof’ (“Luz del Infinito”) brilla de cerca, y es debido a esta cercanía que
no hay necesidad de alimento que cree una conexión entre cosas distantes, como
el cuerpo y el alma. Es el aspecto de Kéter el que es la fuente de la Simjá en
Simjat Torá, y está más allá del nivel de Sukkot, que requiere un sacrificio de
70 toros. No hay una comida festiva especial asociada con Simjat Torá porque
trae el aspecto de Kéter, que está más allá de comer y beber, para coronar la
Torá. Kéter está asociado con la cercanía a HaShem y la cercanía con niveles
superiores, ya que, a medida que desciende, cada nivel se asienta de cerca,
como una corona, sobre la “cabeza” del nivel inferior. Sin embargo, Kéter es
más alto en relación con los niveles inferiores solo; Dentro del propio Kéter,
no hay niveles en absoluto, ya que está más allá de los niveles y está asociado
con el ‘En Sof’ (“Infinito”).
Es desde Kéter, más allá de los
niveles de nutrición, distancia y conexión, que extraemos ‘Simjá’ (“alegría”)
en Simjat Torá, añadiendo una nueva dimensión a la Torá y proporcionando una
alegría sublime para todo el año.
Si quieres seguir aprendiendo e
ingresar a nuestro grupo de estudio escríbenos un sms al chat de la página de
Facebook o al email: kabbalahytorah7@gmail.com
Gracias por apoyar y darle continuidad al proyecto de Kabbalah y Torah en Expansión
Comentarios
Publicar un comentario