LAS REDENCIONES DE ELUL

LAS REDENCIONES DE ELUL

 

Por Kabbalah y Torah en Expansión

 

Devarim 21:10-13:

 

10. “Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y HaShem, tu Di-s, los entregue en tu mano, y tomes de ellos cautivos,

 

11. Y veas entre los cautivos a una mujer hermosa de aspecto, y la desees, podrás tomarla para ti como esposa.

 

12. La llevarás al interior de tu casa; ella se rasurará la cabeza y se dejará crecer las uñas.

 

13. Se quitará de encima la vestimenta de su cautiverio, permanecerá en tu casa y llorará por su padre y por su madre durante un mes entero. Después podrás acercarte a ella y vivir con ella, y ella será tu esposa”.

 

Estos ‘Pesukim’ (“versículos”), con el que comienza la Parashá KI-TETZÉ (Devarim 21:10-25:19), se lee siempre al comienzo del mes de Elul, el último mes del año judío. El Arí (Rabbí Itzjak Luria) revela cómo este versículo transmite una enseñanza específica para este mes.

 

Puesto que el ‘Iétzer HatTov’ (“la inclinación al bien”) no entra plenamente en la persona hasta que esta tiene 13 años, sus miembros están acostumbrados a seguir el ‘Iétzer HarRá’ (“la inclinación al mal”) desde el día de su nacimiento.

 

El Iétzer HarRá -el impulso con el que cada uno de nosotros nace hacia la satisfacción de sus necesidades materiales y hacia concentrarse mentalmente en sí mismo- está presente desde el nacimiento. En contraste, el altruista Iétzer HatTov entra lentamente en la conciencia, comenzando con una educación religiosa adecuada y desarrollándose plenamente a los 13 años en los varones y a los 12 en las mujeres. Así pues, el Iétzer HarRá tiene una ventaja considerable, ya que durante 12 o 13 años ha acostumbrado al cuerpo de la persona a seguir sus órdenes.

 

Cuando una persona desea arrepentirse: “Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos”, es decir, contra el Iétzer HarRá y contra los miembros de su propio cuerpo. “…y HaShem, tu Di-s, los entregue…” se refiere al Iétzer HarRá; y entonces “tomes de ellos cautivos” se refiere a los miembros del cuerpo.

 

Siguiendo esta línea:

 

“Y veas entre los cautivos a una mujer hermosa de aspecto” se refiere al alma.

 

El alma divina está cautiva dentro de un cuerpo que se ha acostumbrado a seguir el Iétzer HarRá.

 

“Ella se rasurará la cabeza” significa que [el alma] eliminará todas las creencias negativas que había adoptado.

 

Cuando está cautiva bajo el poder del Iétzer HarRá, el alma queda “adoctrinada” con filosofías y creencias distorsionadas o negativas, como el deísmo, el panteísmo, el ateísmo, el cinismo, etc.

 

“Y se dejará crecer las uñas” significa cortar y renunciar a las indulgencias innecesarias.

 

Las uñas simbolizan una fuerza vital superflua, puesto que crecen, pero pueden cortarse sin dolor.

 

“Se quitará de encima la vestimenta de su cautiverio” se refiere a la “vestimenta” producida por los actos pecaminosos, semejante a la expresión: “quítale las vestiduras inmundas”.

 

Una “vestimenta” del alma es un medio de expresión. Los actos pecaminosos repetidos tejen una vestimenta vulgar y rudimentaria que el alma se acostumbra a llevar. Su insensibilización ante la espiritualidad hace que deje de percibir la vulgaridad de lo vulgar y le da la impresión de que expresarse de maneras toscas es algo sofisticado o elegante. Así, termina acostumbrándose a pensar, hablar y actuar de esas maneras.

 

“Y llorará por su padre” se refiere a [su Padre celestial], ‘HKBH’ (“El Santo Bendito Sea”).

 

“Y por su madre” se refiere al alma colectiva de Israel, de manera semejante a lo escrito: “Después de mi retorno, me consolé…”.

 

Como parte de su ‘Teshuvá’ (“arrepentimiento”), la persona que se arrepiente debe comprender que sus actos pasados han “dañado” a HaShem, es decir, han impedido que Él lleve adelante Su propósito en la Creación. Del mismo modo, ha “dañado” a la Shejiná, que es el alma colectiva de Israel, al impedirle hacer realidad la conciencia divina en el mundo. El remordimiento por esto ayuda a la persona arrepentida a reorientar sus energías hacia el bien.

 

El verbo ‘NIJAMTI’ (“me consolé”) en el versículo de Irmiahu 31:18 es transitivo, como si significara: “Yo consolé [a HaShem]”.

 

“…y llorará… durante un mes entero” se refiere al mes de Elul, cuyos días -y no años- constituyen el momento más propicio para la Teshuvá.

 

La expresión ‘IAMIM  VELÓ  SHANIM’ (“días y no años”) procede del Talmud, Shabbat 105b, y significa “solamente un breve período de tiempo”.

 

El pasaje concluye:

 

“Después podrás acercarte a ella y vivir con ella, y ella será tu esposa”.

 

Si quieres seguir aprendiendo e ingresar a nuestro grupo de estudio escríbenos un sms al chat de la página de Facebook o al email: kabbalahytorah7@gmail.com

 

Gracias por apoyar y darle continuidad al proyecto de Kabbalah y Torah en Expansión 

DONAR - TZEDAKÁ


Comentarios

Entradas populares de este blog

TEHILIM/SALMOS 145 - HEBREO-FONÉTICA Y ESPAÑOL

TEHILIM - SALMOS 91 YOSHEV - El que habita - SEGULÁ CONTRA MAZIKIM (ESPÍRITUS DAÑINOS) - MEKATREGUIM Y LILIN

PITUM KETORET - HEBREO-FONÉTICA-ESPAÑOL