EL YO EN IDOLATRÍA

EL YO EN IDOLATRÍA

 

Por Kabbalah y Torah en Expansión

 

La diferencia entre el ‘Jametz’ (“alimento fermentado”) y la ‘Matzá’ (“pan sin levadura”) radica en que el Jametz sube y se infla, mientras que la Matzá permanece plana y desinflada. El Jametz, o ‘Seör’ (“levadura”), se produce cuando se produce la fermentación de una enzima específica presente en los granos. Es decir, cuando se mezcla agua con cualquiera de los “cinco granos” (trigo, cebada, espelta, centeno y avena), comienza la fermentación, y estos alimentos se consideran ‘Jametz’ (“leudados”) después de tan solo 18 minutos. La masa de Jametz sube debido a las burbujas de oxígeno y dióxido de carbono que se liberan durante el proceso de fermentación.

 

Las palabras חמץ Jametz y מצה Matzá contienen 3 letras cada una, y comparten 2 de ellas (‘Mem’ y ‘Tzadi’). Las letras que difieren son la ח ‘Jet’ en Jametz y la ה ‘He’ en Matzáh. Además, existe una pequeña diferencia entre la ‘He’ y la ‘Jet’ en su diseño gráfico: la pata izquierda de la ה ‘He’ queda suspendida en el aire, mientras que la pata izquierda de la ח ‘Jet’ se eleva hasta la parte superior de la letra.

 

El espacio vacío en la ‘He’ representa la humildad y la disposición a recibir, mientras que el espacio cerrado en la ‘Jet’ representa la arrogancia. Por lo tanto, los alimentos ‘Jametz’ (“leudados”) representan el egocentrismo, o un ego inflado, que aparenta ser más de lo que realmente es. Un pequeño atisbo de arrogancia puede marcar una gran diferencia.

 

La Torá nos guía para eliminar cuidadosamente cada partícula de Jametz que tengamos en nuestro poder antes de Pésaj. La prohibición absoluta del Jametz es muy inusual entre las prohibiciones, porque normalmente una cantidad muy pequeña de una sustancia prohibida podría considerarse neutralizada y anulada. La razón por la que el Jametz es una prohibición tan estricta es que la levadura simboliza el ‘Iétzer HarRá’ (“mala inclinación”), la inclinación humana hacia la negatividad.

 

Según el Zóhar, el Jametz representa la idolatría, una de las manifestaciones más extremas del Iétzer HarRá. “Quien come Jametz en Pésaj es como si rezara a un ídolo” (Zóhar 2:182).

 

Si bien tal vez ya no adoremos ídolos literales, la noción de idolatría es el concepto de que cualquier fuerza o idea en el mundo, aparte del Di-s Único, puede ayudarnos. Lo que es peor, muchas veces nuestro dinero, posesiones y poder son los ídolos modernos que la gente realmente adora. El “oro y la plata” de uno son los ídolos del hombre moderno. La ‘Guimmatriiiá’ (“valor numérico”) combinado de las palabras כסף ‘Késef’ (“plata”) y זהב ‘Zahav’ (“oro”) es 174. 174 (7 x 24 = 168 + 6 = 174) es la cantidad de horas que no nos está permitido comer Jametz.

 

Resulta fascinante que las leyes del Jametz reflejen las leyes de la idolatría:

 

Respecto a ambas prohibiciones -la idolatría y el consumo de Jametz en Pésaj- no existe medida permisible; es necesario eliminarlas por completo, ya que ni la más mínima partícula puede considerarse nula. Por lo tanto, las prohibiciones de poseer o comer Jametz en Pésaj son similares a las de poseer o venerar una imagen idolátrica.

 

También está prohibido obtener cualquier beneficio del Jametz en Pésaj, ya sea monetario o de otro tipo. Igualmente, está prohibido obtener beneficio de la idolatría en cualquier momento.

 

En la víspera de Pésaj, debemos quemar, desmenuzar o destruir todo el Jametz que tengamos en nuestro poder. Esto es similar al mandamiento de destruir las imágenes idolátricas.

 

Los antiguos egipcios inventaron el pan con levadura, así como la cerveza, que también se elabora con levadura y grano. El alimento de los esclavistas idólatras era el Jametz, y el pan de Egipto es el pan de la idolatría. Durante Pésaj, celebramos nuestra liberación de Egipto al abandonar el Jametz, eliminando así cualquier rastro de idolatría egipcia.

 

Según los comentarios de Ibbén Ëzrá y Abarbanel, la Matzá era el alimento de los esclavos, ya que tarda mucho más en digerirse que otros alimentos y, por lo tanto, calma el hambre. La Matzá es llamada “el pan de la aflicción” y “el pan de la pobreza”. Sin embargo, también es el pan que comimos la noche en que fuimos liberados de Egipto. El Maharal de Praga dice que ‘Léjem Öni’ (“pan de pobre”) en realidad significa ‘Léjem Jerut’ (“pan de libertad”), ya que “pobre” significa “sencillo”, sin mezclar con otros ingredientes, libre para ser él mismo, sin necesitar nada más que a sí mismo para existir.

 

La definición de esclavo es aquella cuya vida es ‘Murkav’ o “mixta”, dependiente y fusionada con su materia. Una persona libre, en cambio, es independiente y autónoma. El pan “rico” se “mezcla” con otros ingredientes: jugo, leche, huevos, azúcar, nueces, etc. La harina del pan “rico” es solo un vehículo o sirviente de los demás ingredientes, y depende de ellos para su sabor o apariencia. La Matzá, por el contrario, es ‘Pashut’ (“simple”), pues solo contiene los ingredientes más esenciales y, por lo tanto, está “libre” de otras influencias. Es lo que es, en lugar de existir para servir a una entidad externa.

 

Al igual que el grano, el ego no es un problema en sí mismo. Sin embargo, cuando nuestro sentido del “yo” se mezcla con el “agua” del deseo, y esta mezcla se estanca o “fermenta”, puede ascender rápidamente y convertirse en egocentrismo y arrogancia. Cuando el “ego” se vuelve así “céntrico”, llena nuestra imagen de quiénes somos. Si consideramos esta autoimagen como real, podemos fácilmente esclavizarnos a ella. El ídolo del yo también suele ser una mezcla, una composición de imágenes de otras personas que hemos conocido o visto, y esta complejidad oscurece la esencia simple de quiénes somos realmente.

 

La libertad, por lo tanto, implica desechar nuestras viejas y arraigadas autodefiniciones, desmoronarlas o quemarlas en el fuego de ‘HamMudaüt HaElohit’ (“la conciencia Divina”). Cuando ya no queda ninguna medida detectable, podemos ser sencillos, humildes y autónomos, como la ‘Matzá’ (“pan ácimo”). Entonces estamos abiertos, como la letra ה ‘He’, a recibir el milagro de la libertad interior.

 

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