¿QUÉ FRUTA VIENE PRIMERO?
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
¿QUÉ FRUTA VIENE PRIMERO?
Por Kabbalah y Torah en Expansión
Las personas acostumbradas a seguir
el Séder cabalístico de frutas y vino en ‘Tu BiShevat’ (15 de Shevat - “Año
Nuevo de los Árboles”) organizan sus (treinta) frutas según ciertos criterios.
Existen 3 escalas de medida que se cruzan (y son algo contradictorias).
(La intrínseca) escala de Kelippá
Esta escala mide una característica
intrínseca de la fruta: la cantidad, ubicación e intensidad de su ‘Kelippá’ (“las
cáscaras y huesos no comestibles adheridos a la fruta”). En los textos
místicos, la Kelippá es la cáscara o envoltura que rodea cada fragmento de alma
(ya sea humana, animal, vegetal o mineral) y la distingue de las demás, creando
la ilusión de multiplicidad cuando en realidad solo existe una. Llamaremos a
esto la Escala de Kelippá. En su extremo inferior se encuentran las frutas con
cáscaras o envolturas no comestibles que deben retirarse para acceder a la
fruta.
El siguiente nivel superior son
aquellas con huesos o semillas no comestibles ocultas en su interior.
Y finalmente, en la cima de la
escala se encuentran las frutas que son completamente comestibles. Esta
jerarquía es un tema rico para la observación, la contemplación y la
meditación, pero no tiene relevancia halájica en el Séder.
(La escala objetiva) de Ijús [es
decir, pedigrí]
Esta escala comienza con los 7
frutos especiales originarios de Israel y continúa con los frutos mencionados
explícitamente en la TaNaJ y, finalmente, con los nombrados en la Mishná y el
Talmud. El estatus en la Escala de Ijús proviene de su asociación con las
Sagradas Escrituras. Y dado que estos textos tienen distinta autoridad, también
la tienen los frutos que mencionan.
Cuando HaShem prometió ‘Éretz Israel’
(“La Tierra de Israel”) a ‘Äm Israel’ (“El Pueblo de Israel”), mencionó 7
alimentos locales por su nombre para demostrar que este era su tesoro más
preciado.
“Porque HaShem tu Di-s te trae a una
tierra buena, a una tierra de corrientes de aguas, de fuentes y manantiales que
fluyen por valles y colinas; una TIERRA de trigo y cebada, de viñas, higueras y
granados; una TIERRA de aceite de oliva y miel de dátil; una tierra donde
comerás el pan sin escasez, donde nada te faltará” (Devarim 8:6-8).
‘JaZaL’ (“nuestros sabios de bendita
memoria”) enseñan que existe una jerarquía entre los alimentos, y en lo que
respecta a los productos agrícolas, estos 7 son los más distinguidos. Dos son
cereales y cinco son frutas. Sin embargo, incluso entre ellos existe un orden
jerárquico, y los seres humanos debemos reconocer lo que corresponde.
La palabra ‘Éretz’ (“tierra”)
aparece 2 veces en este versículo, y cuanto más cerca se encuentre una fruta de
la palabra ‘Éretz’, mayor será su estatus, y existen privilegios reales
asociados a su rango. Si observamos solo las cinco frutas, las viñas (uvas) ya
ocupan el tercer lugar desde la primera mención de ‘Éretz’, mientras que las
aceitunas aparecen inmediatamente después de la segunda mención de ‘Éretz’. Por
consiguiente, la jerarquía de estatus con respecto a las frutas es: 1)
aceitunas, 2) dátiles, 3) uvas, 4) higos, 5) granadas.
[Otra opinión consiste en dar
preferencia según el orden simple de los versos. Así: 1) uvas, 2) higos, 3)
granadas, 4) aceitunas, 5) dátiles.
Todo el mundo sabe que la ‘Halajá’
(“ley judía”) prohíbe comer sin antes agradecer a HaShem por el alimento
específico que se va a consumir. Cuando una persona, con fruta en la mano,
antes de comer, agradece a HaShem por los frutos de los árboles frutales, todas
las demás frutas en la mesa quedan cubiertas por esa bendición, aunque solo una
fuera el objeto principal de la misma.
Cada fruta anhela ser la que inspire
una bendición y sea la primera en ser degustada. La chispa que constituye su
alma ha ido ascendiendo lentamente, dando vida a minerales, ahora a plantas,
pronto a animales, luego a humanos y, finalmente (con alegría), a ‘Tzaddikim’
(“personas justas”). Ha pasado, y pasará, años dolorosos, siglos y quizás
incluso milenios en cada reino. Sin embargo, ahora tiene la oportunidad de
ascender muchos peldaños de un solo salto, impulsada por el mérito de instigar
una bendición y ser la primera en ser consumida. Este es un privilegio que la
Halajá asigna a las frutas según su rango en la Escala de Ijús.
Así pues, en un Séder de Tu BiShevat,
rodeados de 30 deliciosas frutas: ¿Cómo decidir a cuál dedicar la bendición,
puesto que solo una de entre las 30 recibe ese privilegio? Una opinión es que
las 5 frutas mencionadas en el versículo anterior son la élite del reino frutal
y deben recibir el honor que les corresponde. HaShem mismo las ha apartado, lo
que hace que su estatus superior sea indiscutible.
En consecuencia, ante una variedad
de frutas, el honor de ser el centro de la bendición recae en estas 5 especies
distinguidas, y si hay varias presentes, recae en la de mayor rango. Así pues,
si hay aceitunas presentes, la bendición siempre se recita sobre ellas.
Escala (Subjetiva) de Deseabilidad
Pero la Halajá ofrece una segunda
opinión que da primacía a la preferencia genuina de la persona. Quien come debe
recitar la bendición sobre la fruta que más le gusta, la que sinceramente desea
comer primero. En la Escala de Deseabilidad, la posición de la fruta depende de
quien la contempla. Su valor sube y baja según el paladar de quien está a punto
de comerla.
Desde esta perspectiva, comer es un
encuentro íntimo entre una persona y su alimento. No tiene sentido obligar a
alguien a comer aceitunas primero, cuando en realidad prefiere una manzana.
Esta opinión prioriza los deseos (subjetivos) de la persona sobre el valor
(objetivo) de la fruta. El derecho humano a la autodeterminación prevalece
sobre los privilegios aristocráticos de la fruta.
La solución del Peri Ëtz Hadar (Guía
para Tu BiShevat Sedarim)
Para quienes siguen la primera
opinión, todos los comensales recitarían su bendición de gratitud por los
árboles frutales sobre una aceituna, y luego compartirían los demás frutos que
recibieron dicha bendición. Afortunadas son las aceitunas que llegan a una mesa
así en Tu BiShevat.
Para quienes se adhieren a la
segunda opinión, cada quien elige la fruta que prefiere. Sin embargo, incluso
aquí surge cierta confusión: ¿Significa esto que deben elegir su fruta favorita
de siempre o la que les llama la atención en ese momento? Existen opiniones en
ambos sentidos.
El Perí Ëtz Hadar sugiere la
siguiente práctica que honra ambos valores. Cada persona debe elegir su fruta
favorita, aquella a la que desea honrar con su bendición. Luego, el Séder
procede según la Escala de Ijús. Es decir, en términos de fruta, se distribuyen
las aceitunas y se leen versículos donde se mencionan. Luego, la persona que
eligió las aceitunas como su favorita, dice una bendición y come su aceituna.
Pero nadie más come aceitunas todavía. Luego se distribuyen los dátiles, se
leen versículos, quien eligió los dátiles recita la bendición, y esa persona
ahora puede comer no solo los dátiles, sino todo lo que vino antes (en este
caso, las aceitunas). A continuación, se distribuyen las uvas, se leen versículos,
quien eligió las uvas recita la bendición y ahora puede comer todo lo que vino
antes. Todos los demás tienen todas estas frutas previamente bendecidas en su
plato, pero aún no las han probado, pues están esperando a que su fruta
favorita aparezca en la Escala de Ijús, que procede de la siguiente manera:
1) Aceitunas 2) Dátiles 3) Uvas 4)
Higos 5) Granada 6) Etrog 7) Manzana 8) Nuez 9) Almendra 9) Algarroba 10) Pera
11) Membrillo 12) Melocotón 13) Etc.
No es necesario que alguien elija
todas estas frutas como favoritas en el Séder, ya que quienes las elijan más
adelante en la lista podrían tener que esperar bastante antes de poder
comerlas. También está bien que más de una persona elija cada fruta.
Tu BiShevat es el Año Nuevo de los
árboles frutales. Que sea un año de lluvias abundantes, suelo fértil, poda
cuidadosa, temperaturas adecuadas, polinización exitosa, resistencia a
enfermedades y plagas, y una cosecha abundante para los árboles del mundo. Que
nuestra celebración frutal de Tu BiShevat nos recuerde que HaShem ama la
variedad, el color, la vitalidad, la dulzura y el sabor. Que atesoremos esta
verdad y que nos transforme para bien.
Si quieres seguir aprendiendo e
ingresar a nuestro grupo de estudio escríbenos un sms al chat de la página de
Facebook o al email: kabbalahytorah7@gmail.com
Gracias por apoyar y darle continuidad al proyecto de Kabbalah y Torah en Expansión
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comentarios
Publicar un comentario