EL PODER CURATIVO DE LOS ÁRBOLES - 1a
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
EL PODER CURATIVO DE LOS ÁRBOLES - 1a
Por Kabbalah y Torah en Expansión
Cada año, ‘Parashat HashShavuä’ (“la
porción semanal”) de ‘Beshal´laj’ (Shemot 13:17-17:16) se lee muy cerca de la Festividad de ‘Tu BiShevat’ (“Año Nuevo de
los Árboles”). De hecho, esta Parashá contiene muchas alusiones hermosas y
profundas a Tu BiShevat. Algunas de ellas se relacionan con el poder curativo
de los árboles y, a nivel simbólico, con la Torá misma; otras se refieren al
proceso de rejuvenecimiento que experimentan los árboles en general, y en esta
época del año en particular.
Tras experimentar la salvación
milagrosa en el ‘Iam Suf’ (“Mar Rojo”), el Pueblo de Israel viajó durante 3
días sin agua. Cuando finalmente la encontraron, estaba demasiado amarga para
beber. Entonces HaShem le reveló a Moshé un árbol, el cual arrojó al agua,
endulzándola. Posteriormente, HaShem les dijo que si escuchaban Su voz, ninguna
de las enfermedades de Egipto les sobrevendría, porque “ANÍ ADO-NAI
ROFEJA - Yo Soy HaShem tu sanador” (Shemot 15:26).
En el nivel ‘Péshat’ (“simple”), el
árbol parece haber tenido propiedades curativas suficientes para endulzar las
aguas amargas. En un nivel más profundo, el uso del árbol en este episodio y la
yuxtaposición de la bendición de HaShem llevaron a los comentaristas a concluir
que el “árbol” que Moshé arrojó al agua es un ‘Rémez’ (“alusión”) a ‘Ëtz
HaJaiim’ (“El Árbol de la Vida”), que a su vez alude a la Torá. Un versículo de
Mishlé enseña: “Es [la Torá] un árbol de vida para quienes se aferran a ella”
(3:18). Los poderes curativos tanto del árbol arrojado como de la Torá a la que
se alude se explicitan en la promesa de HaShem de sanar al Pueblo si siguen la
Torá.
El poder curativo de la Torá se ve
reforzado por la expresión talmúdica: “BARATÍ IÉTZER HARRÁ UVARATÍ LO TORÁ
TAVLÍN - He creado la inclinación al mal
y la Torá como antídoto” (Kiddushín 30b). Así como la Torá endulza la realidad
y posee cualidades curativas espirituales, psicológicas y emocionales, los
árboles también nos brindan consuelo físico y psicológico, ofreciéndonos
cortezas, raíces y hojas sanadoras, sombra, belleza y frutos dulces y
nutritivos.
Según la gramática del versículo, el
‘Besht’ (Baäl Shem Tov) explica que el agua no era amarga,
sino que tenía ese sabor porque la gente misma estaba amarga. Tras experimentar
la redención milagrosa en el Iam Suf, se sorprendieron al encontrarse sin agua
potable. Quizás esperaban que los milagros que habían presenciado en Mitzráim y
en el Iam Suf fueran eternos. Que esto no fuera así fue un trago amargo.
‘JaZal’ (“nuestros sabios de bendita
memoria”), que en el Talmud (Bavá Kammá 17a) afirman que cualquier referencia
al agua puede aludir a la Torá, explican que el Pueblo estaba tan absorto en
pensar en el botín material que llegó a las orillas del Iam Suf que los
distrajo de sumergirse en la Torá y en asuntos más espirituales. Esto los llevó
a pasar 3 días sin agua, tanto en sentido figurado como físico, lo que
finalmente derivó en el estado de ánimo amargo diagnosticado por el Besht. Al
arrojar un árbol a estas aguas amargas, Moshé les recordó simbólicamente que,
al sumergirse en las fuentes de la Torá, podrían restablecer el equilibrio necesario
entre lo físico y lo espiritual en sus vidas.
Si quieres seguir aprendiendo e
ingresar a nuestro grupo de estudio escríbenos un sms al chat de la página de
Facebook o al email: kabbalahytorah7@gmail.com
Gracias por apoyar y darle continuidad al proyecto de Kabbalah y Torah en Expansión
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comentarios
Publicar un comentario