CONVERSACIÓN CON UN ALMA - 1a

CONVERSACIÓN CON UN ALMA - 1a

 

Por Kabbalah y Torah en Expansión

 

La siguiente es una bonita interpretación mística de ‘Ietziat Mitzráim’ (“La Salida de Egipto”), como una alusión a la salida del alma del cuerpo [en el momento de la muerte].

 

“Cuando Faraón envió al Pueblo de Israel...” (Shemot 13:17a)

 

Esto se refiere al momento en que el alma abandona el cuerpo. Faraón, el rey de Egipto, representa la “nuca”, pues el cuerpo es obstinado. La obstinación gobierna sobre el cuerpo, que es ‘Mitzráim’ (Egipto).

 

La palabra hebrea פרעה ‘Parö’ (“Faraón”) se compone de las mismas letras que la palabra הערף ‘HaÖref’ (“la nuca”). La expresión hebrea para “obstinado” es ‘Keshe-Öref’ (“de dura cerviz”). El cuerpo puede describirse como “obstinado” ya que insiste en imponer su perspectiva material y burda al alma. ‘Mitzráim’ (Egipto) significa ‘Metzarim’ (“estrecheces”), un término apropiado para el cuerpo, puesto que limita las facultades del alma a las de este mundo, obligándola a concebir todo en términos de tiempo y espacio.

 

“Y HaShem endureció el corazón de Faraón, rey de Egipto, y éste persiguió a los Hijos de Israel” (Shemot 14:8).

 

Cuando el alma abandona el cuerpo, las fuerzas del ‘Iétzer HarRá’ (“inclinación al mal”) se disponen a perseguirla para dañarla. Esto se debe a que el Iétzer HarRá es también ‘HasSatán’ (“el ángel acusador”). Tras arrebatarle el alma, la persigue para perjudicarla y vengarse de ella.

 

Como han dicho ‘JaZal’ (“nuestros sabios de bendita memoria”), el ‘Iétzer HarRá’ (“inclinación al mal”), ‘Malaj HamMávet’ (“el ángel de la muerte”) y ‘HasSatán’ (“el ángel acusador”) son ​​todos uno.

 

“y los alcanzaron acampados junto al mar…” (Shemot 14:9).

 

‘HaiIam’ (“el mar”) se refiere al ‘Guehinnom’ (“purgatorio”), conocido como ‘Nahar DiNur’ (“el río de fuego”).

 

Cuando el alma abandona el cuerpo, primero debe purificarse de la coraza existencial de materialismo y negatividad que adquirió durante su estancia en el mundo físico. Solo entonces podrá experimentar la espiritualidad pura del ‘Gan Ëden’ (“Paraíso”).

 

“Y cuando Faraón se hubo acercado” (Shemot 14:10).

 

Entrega el alma a los agentes del daño y a los infligidores de dolor para que los torturen…

 

“Los Hijos de Israel alzaron los ojos, y he aquí los egipcios marchaban tras ellos; entonces los Hijos de Israel tuvieron mucho miedo y clamaron a HaShem”.

 

Para que el alma se purifique de su corteza mundana y material, debe experimentar hasta qué punto este materialismo es contrario a la verdad y la espiritualidad. Este es un despertar agonizante y tortuoso.

 

“Y dijeron a Moshé” (Shemot 14:11).

 

Es decir, con buena disposición:

 

“¿Acaso no había tumbas en Egipto para que nos sacaras a morir en el desierto?”.

 

Es decir, “Ahora que ves todo este dolor y sufrimiento que estos poderes del mal me infligen, este ‘Jibbut HakKéver’ (“el castigo de la tumba”), ¿no era suficiente dolor que tuviera que ser enterrado y sufrir dentro del cuerpo y las constricciones del mundo físico, que ahora debo experimentar también el dolor de esta tumba?” - esto se refiere a cómo el alma es golpeada dentro de la tumba - “¿y me han llevado a morir [de nuevo] en el desierto?” es decir, en el ‘Guehinnom’ (“purgatorio”), la morada desolada de las fuerzas del mal. Aquí es donde se extrae la venganza del alma.

 

El alma se refiere a su nacimiento en un cuerpo físico como ser “enterrada” en una “tumba”. La muerte no se concibe como el cese de la existencia, sino como un descenso de un nivel espiritual a otro inferior. Basta, se lamenta el alma, con haber vivido una vida plena en esta tumba del cuerpo; ¿por qué debo sufrir más?

 

La imagen del alma siendo “golpeada” en la tumba se refiere a cómo es “sacudida” existencialmente de su incrustación materialista, como se mencionó anteriormente.

 

“¿Por qué nos has tratado de esta manera, sacándonos de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: ‘Déjanos, para que sirvamos a los egipcios? Porque mejor nos hubiera sido servir a los egipcios que morir en el desierto’” (Shemot 14:11-12).

 

Es decir, “era mejor para mí estar en el cuerpo. Bien podría haberme sometido al Iétzer HarRá en el mundo físico; al menos así no estaría sufriendo el dolor que sufro ahora”.

 

Al descubrir la verdad y el esplendor de la espiritualidad, el alma despierta bruscamente a la trivialidad de todo aquello que el cuerpo le había hecho creer importante en este mundo. Esta comprensión de la futilidad y el vacío de la vida material del mundo físico resulta más dolorosa que cualquier dolor que pueda experimentarse en el propio mundo físico.

 

Lo contrario ocurre con el ‘Tzaddik’ (“la persona justa”); él anhela la muerte de ‘Ölam HazZé’ (“este mundo”) para poder vivir en el ‘Ölam HaEmet’ (“El Mundo de la Verdad”).

 

Como dicen los Jajamim: “Contra tu voluntad has nacido, y contra tu voluntad vives”.

 

“Pero Moshé dijo al pueblo: No temáis…” (Shemot 14:13a).

 

‘Ratzón Ëlión’ (“la buena voluntad”) le dice al alma: “No temas a este castigo, pues es para tu propio bien”. Gracias a él, te librarás de quienes te infligen dolor y te librarás del tormento del Guehinnom. Todos los poderes de la impureza permanecerán allí, en este mar, es decir, en Nahar DiNur.

 

“Estad firmes y ved la salvación que HaShem hará hoy por vosotros…”

 

Mediante el proceso de purificación del Guehinnom serás limpiado de tus pecados.

 

“…Porque los egipcios a quienes habéis visto hoy, no los volveréis a ver jamás”.

 

Porque permanecerán en el Guehinnom.

 

“Y aconteció que a la vigilia de la mañana, HaShem miró el ejército de los egipcios desde la columna de fuego y de nube…” (Shemot 14:24).

 

Esto se refiere al descenso del alma para ser juzgada en el Guehinnom. Cuando esto termine

 

“…Sembró la confusión en el campamento de los egipcios”.

 

Esto se refiere a las fuerzas del Iétzer HarRá, que son arrojadas al “mar”, donde permanecen.

 

“Mas los Hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda” (Shemot 14:29).

 

La palabra hebrea para “muro” es חמה ‘Jomá’, que se escribe igual que la palabra ‘Jemá’ (“ira”).

 

‘HasSitrá Ajará’ (“las fuerzas del mal”) están enojadas cuando el alma abandona el Guehinnom purificada de sus impurezas materiales.

 

Si quieres seguir aprendiendo e ingresar a nuestro grupo de estudio escríbenos un sms al chat de la página de Facebook o al email: kabbalahytorah7@gmail.com

 

Gracias por apoyar y darle continuidad al proyecto de Kabbalah y Torah en Expansión

DONAR - TZEDAKÁ


Comentarios

Entradas populares de este blog

TEHILIM/SALMOS 145 - HEBREO-FONÉTICA Y ESPAÑOL

TEHILIM - SALMOS 91 YOSHEV - El que habita - SEGULÁ CONTRA MAZIKIM (ESPÍRITUS DAÑINOS) - MEKATREGUIM Y LILIN

PITUM KETORET - HEBREO-FONÉTICA-ESPAÑOL