GRUPO DE ESTUDIO POR WHATSAPP
Por Kabbalah y Torah en Expansión
Rabbí Moshé de León comenzó a
difundir el texto del Zóhar a principios del siglo 14. La opinión académica
predominante (aunque existen notables discrepancias) es que el propio Moshé de
León escribió el Zóhar. Estas afirmaciones se basan en el testimonio de Rabbí Itzjak
de Acco, en un análisis de los nombres de los lugares mencionados en el Zóhar,
en argumentos lingüísticos, en el uso de terminología que apareció por primera
vez en la época medieval, etc. Si bien un análisis exhaustivo de todos estos
argumentos excede el alcance de este ensayo, algunos de ellos se examinarán en
detalle.
El registro más antiguo de una
investigación sistemática sobre la autoría del Zóhar provino de las propias
filas cabalistas. Rabbí Itzjak de Acco 5010-5100 (1250-1340 d.e.c.), discípulo
del Rambán (después de que este se estableciera en Tierra Santa) y cabalista
consumado, decidió examinar la cuestión por sí mismo, dada la importancia de
los textos y la gravedad de los rumores en torno a su autoría.
El relato completo se registró en el
‘Divré HaiIamim’ de Rabbí Itzjak, pero lamentablemente no se conserva ningún
manuscrito conocido de este texto. No obstante, la mayor parte de su relato fue
publicada en el Séfer HaiIujasín (edición Phillipovski, Londres y Edimburgo,
1857) por Rabbí Avraham Zakkuto, 5185-5275 (1425-1515 d.e.c.), aunque las
conclusiones a las que llegó Rabbí Itzjak no quedaron registradas. A
continuación, se presenta una paráfrasis del relato:
Rabbí Itzjak viajó a España y se
encontró con Rabbí Moshé de León en Valladolid. Este último juró estar en
posesión del manuscrito escrito por Rabbí Shimön bar Iojai. Aseguró que el
manuscrito se encontraba en su ciudad natal, Ávila, y que con gusto se lo
mostraría a Rabbí Itzjak. Se separaron, y de regreso a casa, Rabbí Moshé
enfermó en Arévalo (Ávila) y falleció allí. Rabbí Itzjak, profundamente
afectado por este giro de los acontecimientos, decidió, no obstante, continuar
hacia Ávila. Allí encontró a un tal David de Pancorbo, quien le reveló que
había aclarado sin lugar a dudas que la obra llamada Zóhar nunca había llegado
a estar en posesión de Rabbí Moshé ni existía tal obra.
Más bien, Rabbí Moshé conocía el
Santo Nombre que produce la escritura, y así fue como escribió el libro. Le
dijo a Rabbí Itzjak que Rabbí Moshé había escrito el Zóhar y se lo atribuyó a
Rabbí Shimön bar Iojai para obtener grandes sumas de dinero de los ricos por
copias del manuscrito. Al enterarse del fallecimiento de Rabbí Moshé, le pidió
a un hombre muy rico, Iosef de Ávila, que le pidiera a su esposa que intentara
adquirir el manuscrito de la viuda de Rabbí Moshe a cambio de que su hijo se
casara con su hija y prometiera mantenerla por el resto de su vida. Según
David, tanto la madre como la hija juraron que Rabbí Moshé nunca había poseído
tal obra. Más bien, la había escrito “con su cabeza, su corazón, su
conocimiento y su intelecto”. Cuando la propia Sra. de León le preguntó a Rabbí
Moshé por qué afirmaba estar copiando un manuscrito (ya que le convendría más
decir que él mismo lo había escrito), él respondió que si lo revelaba, ¡nadie
estaría interesado en comprárselo! Pero si afirmaba que eran escritos de Rabbí
Shimön bar Iojai, lo comprarían a un alto precio.
Rabbí Itzjak quedó atónito ante
estas palabras y le costaron creerlas. Viajó a Talavera (Toledo), donde
encontró a un gran sabio llamado Rabbí Iosef HaLeví, hijo del ‘Mekubbal’ (“cabalista”)
Rabbí Todros Abbulaäfia. Al preguntarle, este le dijo que, sin duda, Rabbí Moshé
poseía la obra llamada el Zóhar, escrita por Rabbí Shimön bar Iojai, y que
haría copias y las distribuiría a quien quisiera [nótese que aquí no se
mencionó nada sobre dinero]. Rabbí Iosef declaró entonces que él mismo había
puesto a prueba a Rabbí Moshé. Mucho tiempo después de que Rabbí Moshé le
hubiera dado una copia de muchas páginas del Zóhar, Rabbí Iosef escondió
algunas, alegó haberlas perdido y le pidió otra copia. Rabbí Moshé solicitó ver
las páginas anteriores y posteriores a las secciones perdidas, y pocos días
después le proporcionó a Rabbí Iosef una copia exacta de las páginas faltantes.
Rabbí Itzjak de Acco decidió
continuar sus investigaciones y viajó a Toledo, donde le dijeron que el
discípulo principal de Rabbí Moshé, un tal Rabbí Iaäkov, llamó al cielo y a la
tierra como testigos de que el Zóhar que fue escrito por Rashbi (Rabbí Shimön
bar Iojai).
Lamentablemente, el relato del Séfer
HaiIujasín termina aquí, ya que Rabbí Avraham Zakkuto no encontró el resto del
texto original.
Sin embargo, del relato anterior se
desprenden algunas conclusiones. Al parecer, existía un texto del cual Rabbí
Moshé hizo copias, como se desprende de la prueba realizada por Rabbí Iosef
HaLeví, hijo de Rabbí Todros Abbulaäfia. Esto contradice claramente el
testimonio de la esposa y la hija de Rabbí Moshé y hace que su testimonio no
sea fiable. Sin embargo, este relato no aclara quién pudo haber sido el autor
del texto, aunque sus palabras finales, “el Zóhar que fue escrito por Rabbí
Shimön bar Iojai…”, indican que el propio Rabbí Itzjak de Acco aceptó que el
Zóhar fue escrito por Rashbi y sus discípulos.
Si quieres seguir aprendiendo e
ingresar a nuestro grupo de estudio escríbenos un sms al chat de la página de
Facebook o al email: kabbalahytorah7@gmail.com
Gracias por apoyar y darle continuidad al proyecto de Kabbalah y Torah en Expansión
Comentarios
Publicar un comentario