EL ORDEN PARA PARTICIPAR EN UN AYUNO
PERSONAL
Por Kabbalah y Torah en Expansión
Si por alguna razón, te gustaría
asumir un ayuno por motivo de limpieza personal o arrepentimiento, debes
comprometerte a hacerlo el día antes durante la oración de Minjá y antes del
final de la Ämidá de Minjá. Si has olvidado comprometerte en esa oportunidad,
todavía puedes comprometerte más tarde incluso después de que se haya puesto el
Sol, siempre y cuando no hayas comenzado la conexión de Arvít.
“Señor de los mundos, por este medio
asumo ante Ti, de forma condicional, un estado de ayuno deliberado mañana,
desde el amanecer hasta después de la conexión de Arvít. Y si yo no puedo
hacerlo o no deseo terminar el ayuno, entonces cuando recite: “Mizmór LeDavíd
etc” (Salmo 23) al final de Shajarít, podré terminar mi ayuno y no será
considerado como pecado. Sin embargo, que sea Tu voluntad, Señor, mi Di-s y
Di-s de mis antepasados, que Tú me des la fortaleza y la salud para que yo
tenga éxito en el ayuno mañana y que Tú me aceptes con amor y benevolencia. Y otórgame
el mérito de arrepentirme de forma perfecta, y responde a mi solicitud y
escucha mi oración; porque Tú escuchas las oraciones”.
En la oración de Minjá del día del
ayuno, después de “lamnatzéaj binguinót” (Tehil´lím 67) debes decir “tefil´lá leäní”
(Tehil´lím 102)
Y en Arvít, después del día de
ayuno, debes decir lo siguiente (antes de dar tres pasos al final de la Ämidá):
“Señor de los mundos, es bien sabido
y conocido por Ti que durante el tiempo en que el Santo Templo estaba en pie,
la persona que pecaba ofrecía un sacrificio, del cual sólo se ofrecían la grasa
y la sangre, y éste absolvía su pecado. He ayunado ahora y, por este medio, he
disminuido mi grasa y mi sangre. Que sea Tu voluntad que mi grasa y sangre
reducidas sean consideradas como si las hubiese ofrecido en el altar y que Tú
tengas misericordia de mí”.
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