EL PODER DE UN NOMBRE Por Kabbalah y Torah en Expansión La descripción de las últimas 3 plagas -la de las langostas, la de la oscuridad y la de la muerte de los primogénitos- comienza con el versículo (Shemot 10:1): “Entonces HaVaIáH dijo a Moshé: Preséntate a Faraón, porque Yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar estas señales Mías en medio de ellos”. Faraón desconocía el Nombre יהו"ה HaVaIáH, y de hecho lo negaba, como está escrito (Shemot 5:2): “LO IADAÄTTI ET-HAVAIÁH - No conozco a HaVaIáH”. Sin embargo, sí reconocía el Nombre א־להים Elo-him, como está escrito (Shemot 8:19): “ËTZBÁ ELO-HIM HI - Este es el dedo de Di-s”. El Nombre HaVaIáH significa la Divinidad trascendente, el aspecto de la divinidad que no está limitado por las leyes de la naturaleza. Elo-him, en cambio, significa el aspecto de la divinidad que Di-s usa para gobernar el mundo y, por lo tanto, está suje...