UN CÓCTEL DE FRUTAS DE TU BISHEVAT - 1b Por Kabbalah y Torah en Expansión UVA Rabbí Abbón dijo que no hay nada en el mundo, salvo el vino, que enaltezca el corazón de una persona hasta el punto de enorgullecerla y ensoberbiarla. Esta fue la causa del castigo de Nadav y Avihú [los hijos de Aharón], quienes comieron y bebieron [vino, y luego entraron en el Tabernáculo para servir a HaShem] y albergaron altivez en sus corazones. Este es ‘Esh Zará’ (“el fuego extraño”) que ofrecieron, sin que se les hubiera ordenado. Rav dijo que dos cosas no se llevan bien: el vino y el servicio celestial, como hemos aprendido: “quien está ebrio con vino no debe rezar” (Ëruvin 64a). Por lo tanto, una persona ebria no debe rezar, y si lo hace, su ‘Tefil´lá’ (“oración”) es ‘Toëvá’ (“abominación”). El peor rasgo de carácter es el orgullo. El ego repele la luz divina, no la atrae. Un poco de vino alegra el corazón, pero el exceso causa altivez e insensibil...