GRUPO DE ESTUDIO POR WHATSAPP
Por Kabbalah y Torah en Expansión
Cada uno de nosotros tiene una
misión personal, una meta espiritual que debemos alcanzar en esta vida. Pero
las interferencias del mundo material constantemente nos desvían. Si escuchamos
con verdadero cuidado, nuestras almas nos dirigirán a nuestro propósito, donde
necesitamos estar.
Antes de la Creación, todas las
almas de la humanidad estaban unidas en una sola alma unificada. Esta alma se
dividió en innumerables chispas, trayendo a la existencia todas las almas
individuales que estaban destinadas a recorrer esta tierra. Esto nos incluye a
cada uno de nosotros. Cada chispa de alma debe lograr su propia transformación
individual y propósito espiritual antes de que la bendita unión de una sola
alma pueda ser restaurada.
En los negocios, en nuestras
relaciones y en nuestra propia conexión con el Creador, hay objetivos
espirituales específicos que tienen que ser alcanzados a fin de traer paz y
alegría a nosotros y al mundo.
Pero el mundo ha fallado en
encontrar su camino espiritual y su destino final, porque el clamor del ego
ahoga el llamado de nuestra alma. El ego constantemente nos da la dirección
equivocada, las instrucciones incorrectas. Terminamos en barrios peligrosos y
en callejones sin salida en nuestra búsqueda de ambiciones sin sentido y metas
materialistas vacías.
MEDITACIÓN:
Los susurros de nuestra alma y el
consejo divino de la Luz son escuchados fuertes y claros. Sabemos lo que
tenemos que hacer. Estamos dispuestos y preparados para hacer lo necesario para
lograrlo.
“Sostiene HaShem a todos los que
caen, y levanta a todos los oprimidos”.
Comentarios
Publicar un comentario