LA SERPIENTE AL FINAL DEL MAR
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LA SERPIENTE AL FINAL DEL MAR
Por Kabbalah y Torah en Expansión
Cuando los egipcios se dieron cuenta
de que estaban siendo atacados por fuerzas sobrenaturales en el ‘Iam Suf’ (“Mar
Rojo”), dijeron: “Huyamos ante Israel, porque HaVaIáH pelea por ellos contra
los egipcios” (Shemot 14:25).
Como es sabido, ‘Parö’ (“el faraón”)
obtenía su sustento enteramente de ‘Mojín DeKatnut’ (“la conciencia divina inmadura”),
a la que alude la palabra “Fin”.
Las palabras que suelen traducirse
como “Mar Rojo” [en hebreo, ‘Iam Suf’] en realidad significan “Mar de Juncos” y
también pueden leerse como si se vocalizaran ‘Iam Sof’, que significa “Mar del
Fin”. El “fin” es la última Sefirá, Maljut, que desciende a los mundos
inferiores, es decir, a los niveles inferiores de la conciencia divina. En
relación con su entorno original, estos niveles inferiores de conciencia son “inmaduros”
o “limitados”.
Este es el significado del hecho de
que la serpiente se meta la cola en la boca.
‘Parö’ (“el faraón”) personificaba a
‘Najash Kadmoní’ (“la Serpiente Primordial”).
La boca de una persona debería
pronunciar palabras de sabiduría divina. Pero cuando la cola, el nivel más bajo
del cuerpo, se coloca en la boca, esta se utiliza indebidamente para pronunciar
palabras de una conciencia “inmadura” y limitada, es decir, una percepción de
la divinidad únicamente tal como se expresa en la Creación y la naturaleza.
Esta elevación de la conciencia
material al estatus que corresponde a la verdadera conciencia divina, es decir,
la conciencia de HaShem como algo externo y no sujeto a las leyes y
limitaciones de la naturaleza, es la esencia de la “Serpiente Primordial”.
En el Zóhar, la imagen de la
serpiente que se lleva la cola a la boca se utiliza para ilustrar el pecado de ‘Lashón
HarRá’ (“mala lengua”), es decir, la calumnia, un grave abuso del poder de la
palabra (Zóhar 3:205b). Este pecado se comete cuando la conciencia material se
impone. Como se explica en el Taniá (cap. 32), quienes dan preeminencia a su
cuerpo sobre su alma solo ven la apariencia externa de sus semejantes, que es
lo que los diferencia, y son ajenos a su interior. Así, caen en el pecado del
odio, que conduce a la calumnia.
Siendo así, Faraón era a la vez
cabeza y cola, en el sentido figurado del versículo (Ieshaäiahu 9:14): “HaShem,
pues, corta de Israel la cabeza y la cola… en un mismo día”.
Faraón, que aquí simboliza el
‘Iétzer HarRá’ (“la inclinación al mal”) en general, actúa como la cola, la
conciencia más baja del ‘Ben Israel’ (Hijo de Israel), y como la cabeza, es
decir, la cola elevada y usurpando el papel de la cabeza, la conciencia divina
propiamente dicha.
Esto también alude a la “Serpiente
Primordial”. Originalmente, ella era la cola y Adam la cabeza, pero [debido a
‘HaJet HarRishón’ (“El Pecado Primordial”)] esto se invirtió y la “Serpiente”
se convirtió en la cabeza y Adam en la cola.
Aquí, Adam personifica el ‘Iétzer
HatTov’ (“la buena inclinación”), o conciencia divina. El pecado consiste en
invertir la jerarquía entre la conciencia divina y la material.
Este es el significado místico del
versículo (Berreshit 3:15): “él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el
talón”.
El hombre golpea a la “Serpiente” en
la cabeza porque la “Serpiente” ha usurpado el papel del hombre como líder; la “Serpiente”
muerde el talón porque, al pecar, el hombre se ha convertido en el talón/cola
en lugar de la cabeza.
Por la misma razón, la “Serpiente”
da preeminencia a la cola, la lleva por encima de la cabeza y lame la tierra.
Él mete la cabeza en la tierra en
lugar de la cola. De este modo, encarna el orden invertido provocado por el
pecado.
El faraón era la imagen de la “Serpiente”;
era ‘HatTannín HagGadol’ (“la gran serpiente”).
Iejezkel profetizó contra el faraón (Iejezkel
29:3): “Así dice HaShem: “He aquí, Yo estoy contra ti, faraón, rey de Egipto,
la gran serpiente que se esconde en sus ríos, que has dicho: ‘Mío es mi río, y
yo me he hecho a mí mismo’”.
El río de Egipto, el Nilo, era
también el dios al que adoraban los egipcios. El Nilo, gracias a sus
desbordamientos regulares, proporcionaba a Egipto el agua necesaria para regar
sus cultivos. De este modo, representaba las leyes inmutables de la naturaleza,
mientras que la irregularidad de las lluvias fomentaba la confianza en Di-s.
De este modo, el faraón se convirtió
en sinónimo de su río, de su dios, de su filosofía de negar la intervención
activa de Di-s en la vida.
Por lo tanto, HaShem se enojó con
Faraón y le exigió castigo, es decir, del río Nilo, transformándolo en sangre,
usando las mismas letras del Nombre יהו"ה HaVaIáH que él había
negado.
Cuando Moshé se acercó por primera
vez al faraón, le pidió que liberara a los ‘Bené Israel’ (Hijos de Israel) de
la esclavitud, diciendo (Shemot 5:2):
“Así dice HaVaIáH, Di-s de Israel: ‘Deja
ir a Mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto’. Pero Faraón dijo: ‘¿Quién
es HaVaIáH para que yo escuche Su voz y deje ir a Israel? No conozco a HaVaIáH,
y además, no dejaré ir a Israel”.
El faraón conocía a א־להים
‘Elo-him’ (“Di-s como naturaleza”), pero no a יהו"ה
‘HaVaIáH’ (“Di-s por encima de la naturaleza”).
HaShem con la י ‘Iud’ [de Su Nombre, cuya ‘Guimmatriiiá’ (“valor numérico”) es 10,
lo hirió con 10 plagas. Comenzó con aquello que lo convirtió en la cabeza -el
Nilo- y lo transformó en sangre.
Correspondiente a la primera ה ‘He’ [del Nombre HaVaIáH, cuya Guimmatriiiá es 5], dijo (Shemot
9:3a): “He aquí, la mano de HaVaIáH vendrá con gravísima pestilencia sobre tus
ganados” [la mano] que comprende 5 dedos.
La peste fue la quinta plaga.
Respecto a la mano, [Rabbí Iosi el
Galileo] dijo: “¿Con cuántas [plagas] fueron golpeados [los egipcios] por el
dedo [de Di-s]? ¡Diez plagas! [Así, debes concluir que en Egipto fueron
golpeados por diez plagas]” (Haggadá de Pésaj, citando Mejiltá en Shemot 14:31,
Midrash Tehil´lim 78:15, Shemot Rabbá 23:9) - esto es porque el dedo forma una ‘Iud’,
que representa 10 plagas - “y en el mar fueron golpeados con 50 plagas” -
correspondiente a la primera ‘He’ [del Nombre HaVaIáH].
Cuando los hechiceros egipcios no
pudieron reproducir la plaga de piojos, declararon (Shemot 8:19): “ËTZBÁ ELO-HIM
HI - Este es el dedo de Di-s”. Como afirma el Arí (Rabbí Itzjak Luria)
en este pasaje, esto caracterizó la conciencia que los egipcios tenían de Di-s
a lo largo de las 10 plagas. Por lo tanto, el efecto general de Las Diez Plagas
se considera el del “dedo” de Di-s.
Aunque la expresión “he aquí, la
mano de HaVaIáH vendrá con gravísima pestilencia sobre tus ganados…” se
pronunció en referencia a la peste, una de las Diez Plagas, el Arí la
interpreta aquí como un presagio del golpe que los egipcios sufrirían en el
mar. Para ello, se basa en el pasaje de la Haggadá citado anteriormente, donde
se señala que la expresión “IAD-HAVAIÁH - la mano de HaShem” también se usa
para describir la escena en el mar: “Israel vio la gran mano que HaVaIáH
extendió contra Egipto” (Shemot 14:31).
Dado que “el dedo de Di-s” alude a
las 10 plagas, y la mano posee 5 dedos, el efecto de la “mano de Di-s”
equivalía a 50 plagas.
Correspondiente a la ו ‘Vav’ [del Nombre HaVaIáH] está el bastón de Di-s [que Moshé usó
para iniciar las plagas y dividir el mar]. La ‘Vav’ está debajo de la [primera]
ה ‘He’, que está dividida en un
principio, un medio y un final, es decir, tres וו"ו
‘Vavín’.
La forma de línea vertical de la ו ‘Vav’ simboliza el flujo
descendente del contenido mental de la ‘He’ hacia las emociones. La ה ‘He’ se compone de 3
líneas: una línea horizontal superior y líneas verticales derecha e izquierda.
Estas 3 líneas pueden visualizarse como 3 ‘Vavín’.
[Las 3 ‘Vavín’ de la ‘He’] también
forman una alusión a los 3 [versículos consecutivos que comienzan con] ‘Vav’,
es decir, ‘VAIISÁ’, VAIIAVÓ’, VAIIET’ (Shemot 14:19-21), cada uno de los cuales
posee 72 letras, y con el cual [Moshé] dividió el mar, es decir, el “mar del
fin”, que es la última ‘He’ [del Nombre יהו"ה HaVaIáH].
Ya hemos visto anteriormente que
estos 3 versículos forman 72 Nombres divinos de 3 Letras.
En la medida en que la ‘Vav’ produce
otra ‘Vav’ [cuando se deletrea, como ו"ו
‘Vav-Vav’], alude a los 12 caminos que aparecieron en el mar cuando
[Moshé] lo dividió.
La Guimmatriiiá de ו ‘Vav’ es 6, por lo que el doble de la ‘Vav’ es 12. Se nos enseña
que apareció un camino seco a través del mar para cada una de Las 12 Tribus.
¿Qué golpeó esta ו ‘Vav’ para transformarla en 3 ‘Vavín’? El poder de la י ‘Iud’ del Nombre HaVaIáH, sobre la ‘Vav’.
La intensidad de la experiencia de
comprensión de Jojmá es lo que produce una respuesta emocional a la abstracción
intelectual de Biná, transformando sus 3 ‘Vavín’ inherentes en un ‘Vav’ real de
emoción. Así, en el mar, el Nombre completo de יהו"ה HaVaIáH se movilizó
contra la conciencia del faraón.
Esto es el significado del hecho de
que la conciencia restringida del faraón se limitaba al Nombre א־להים
Elo-him, mientras que del Nombre יהו"ה HaVaIáH, que significa
conciencia expandida y madura, no sabía nada. Como está escrito (Shemot 5:2): “No
conozco a HaVaIáH”.
Los egipcios razonaron que [las
plagas] no eran más que la mano de Elo-him y, por lo tanto, no estaban
preocupados, porque [sentían que] su existencia no estaba amenazada.
Ahora bien, [en el mar], vieron que
los acontecimientos se llevaban a cabo bajo el Nombre de HaVaIáH, por lo que
[el faraón] dijo: “Debo huir [de la presencia de Israel], porque Di-s [HaVaIáH]
está luchando por ellos contra Egipto” (Shemot 14:25). Di-s estaba luchando
contra los egipcios con Su Nombre HaVaIáH. Por eso se usa aquí el Nombre HaVaIáH
y no el Nombre Elo-him.
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